El método Aucouturier se basa en:
El juego libre y espontáneo.
Los niños se expresan a través del movimiento, el juego simbólico y la exploración. El maestro observa, acompaña y da sentido a lo que ocurre.
La vivencia corporal.
El cuerpo es el medio básico de comunicación y expresión emocional. Se favorece la experimentación de sensaciones, emociones, equilibrio, fuerza, ritmo, etc.
Un entorno seguro y preparado
El espacio está organizado con materiales amplios (colchonetas, módulos, cuerdas, telas, materiales de juego simbólico y de psicomotricidad) que favorecen el movimiento, la creatividad y la interacción.
La construcción de la seguridad afectiva
Se busca que el niño se sienta reconocido, aceptado y acompañado, lo que impulsa su maduración emocional y social.
Juego simbólico
El juego corporal evoluciona hacia el juego simbólico, lo que permite al niño transformar sus emociones y experiencias en representaciones más elaboradas.